sábado, 30 de abril de 2011

Cap. 14

La gente se asomaba a mirarnos desde la orilla.
Habíamos viajado en el tiempo,cualquiera que nos mirara creería que un abujero del espacio-tiempo se habría tragado su alma...
Porque ahí estaban esas 6 chicas en aquellas tiendas con esos coches y aquella Vespa,con las guitarras,los vinilos,libros....
Pusimos una bandera,Silvia la había traído desde su casa. Tenía el símbolo de la paz dibujado,todo muy hippie y mod a la vez.
Sí,volvían los sesenta.

Serían las 3 de la mañana cuando las más dormilonas empezaron a acostarse en sus sacos.
La Luna estaba llena y amarilla.
Imposible.
Como nosotras.

-"Intentar captar cada momento.....sí! Posa para mí,Luna,muéstrame tu lado oscuro!" - Decía Elena imitando algún acento americano mientras enfocaba al satélite.

Sara estaba escuchando Space Oddity en una de las tiendas,hablaba por teléfono con alguien.
Ro estaba cantando My Sweet Lord mientras que Elena bailaba y requeteveía por decimoquinta vez todas las fotos de la cámara.
Silvia fumaba en la orilla,mirando al mar,hablaba sobre el movimiento de los Scouts,mientras que recordaba viejos tiempos.
Mika había desaparecido sin dejar rastro.

¿Y yo? Yo estaba sin hacer nada sentada en la arena,sintiendo la brisa,pensando en todo lo que tuve que pasar,todo lo que tuve que oír y aguantar...
Y qué por fin,estaba,donde de verdad quería estar,y nadie iba a impedírmelo.
No,esta vez no habría nadie.

Había apagado el teléfono,nadie sabía donde estaba.
Solo yo,y eso es lo que llevaba soñando desde hace mucho tiempo.

Y sé que ellas también.

Llego la hora de acostarse.
Serían las 6 de la mañana,puesto que el Sol ya empezaba a dejarse ver,cuando alguién me despertó.

-Psss...Lara,Lara!
-Mmmmmmmm....qué...?
-Venga,despierta,saluda al Señor Sol conmigo.
-Vale....

-Venga! Tengo que hablar contigo...¡vamos!
-Dios,vale,ya voy.

Salí de la tienda de campaña y ahí estaba ella.
Mi gallega libre,sin cadenas,para cojerme del brazo y bajarme (mientras casi seguía dormida) hasta la playa.

¿Os he dicho alguna vez que Mika es impresionante? Lo es,nadie puede pararla.
Nadie puede romperla...¿La han roto? Varias veces,no sé,puede,pero lo importante es que siempre ha tenido el valor de levantarse.
¿La han cerrado la libertad en sus narices? ¿La han podido aislar en Pontevedra? A lo mejor aislaron a su cuerpo,pero no a su corazón,ni a su mente,nadie puede hacerlo.
Ya es libre,¿La ves? Mereció la pena,la pequeña Iria a crecido.
Ya nadie la toma en broma,ya nadie puede decirla que debe hacer.
Solo ella sabe lo que su corazón dicta,por eso estaba aquí con nosotras.

-Gracias por existir.

Sonreí,es lo que hago cuando me dicen cosas así,pocas veces me lo dicen,pero cuando lo hacen...bueno.

Hablamos de cosas,recordamos viejos tiempos,mientras nos abrazamos,pensé en todas las cosas que dejé atrás.
Amores,ya olvidados,recuerdos,personas a las que nunca volví a ver...pero estaba con ella,al fín,eso era lo importante.

Elena ya estaba por ahí,Silvia tambien,de pronto,gritó.

-Chavalas! No es por joder el momento....pero.....qué vamos a comer!? Me estoy muriendo de hambre!!

Rocío apareció con la guitarra.

-Pues pedimos algo....por el amor de George!
-Para desayunar unas pizzas,no? -Dijo Sara mientras se ponía las zapatillas y se reía -Habrá una cafetería por aquí..

-Oh dios,oh dios,oh dios!!Solucionado!! -Dijo Elena- Mirar lo que tengo aquí...!

Sacó una raquítica bolsa de patatas.
Vale.
Sí.
Yo me esperaba algo más,pero bueno,con eso nos bastaba,al fin y al cabo,la comida no era muy importante.

Desayunamos patatas fritas,sí,y después nos tumbamos en la hierba.

Los pájaros también eran libres.

-Míralos....-Dijo Mika.
-Me gustaría volar.......-Ro cerró los ojos.

-Están encadenamos al cielo. -Dije.

-¡Calla,Dylan! -Silvia me tapó la boca. -Disfruta.


¿Libertad era la palabra?
Más que libertad,sueño.

Porque era un sueño.
Hecho realidad.

Y quedaba todo un verano por delante.
A saber que se avecinaba.
Truenos y relámpagos.
Sueños,amor,cualquier cosa.

Salimos de la estación de la esclavitud.
Pasajeros al tren.


"Hey,ho,let's go!"


-L.D.M

martes, 12 de abril de 2011

Cap 13

  Elena, Elena, Elena... ¡Que PRECIOSA era! Y yo no se lo podía repetir demasido, no fuese a ser que pensase mal... De las demás ya sobra hablar porque no tengo tiempo en toda la eternidad suficiente para describir su grandeza.


Ellas se durmieron en al playa y yo rimé algo... Mal, pero lo hice. Con mi Arielle sonando mucho mejor que nunca y mi alma más feliz que ... siempre.

Cinco años eran mucho, y nadie mejor que yo lo sabía.

Porque había esperado toda mi vida para Arribar...

Porque ahora, sólo Lara lo era capza de expresar.


Es más, me levanté y la abracé. La abracé con más cariño del que nunca había abrazado. Mi poetisa, Mi Little Bécquer...


 -...¿Mika?


-Lara :)


¿Que bien sonaban nuestros nombres, no? Tanto que asustaba. Asustaba la fuerza que teníamos juntas, ese miedo perdido en algún punto de la playa Asturiana aquella tarde...


- Eh, vente - Le susurré - Tengo que hablar contigo.


- ¿Con...Conmigo?


-Si, CONTIGO, ¡tonta!


La agarré del brazo y bajamos por la playa. Nos alejamos de las tiendas y las chicas, ya nos habíamos alejado de nuestras casas... No, nuestras cárceles.


-Tenía que hablar contigo.

- :)

- ¡Enserio, Lara, no me mires así, tenía que darte las gracias por ser lo mejor de mi vida de viva voz, tenía que hacerte ver que te necesito como la Libertad a la que me he aconstumbrado!

Y volvió a sonreir. Creo que esa, fue la mejor  respuesta que m epudo dar. Ella era como una noche de verano, no digo más. Como un sueño... Un sueño hecho realidad.

 

-Bueno - Bromeó - Has visto a Elena y no te has puesto a besarle los pies, ¡Estoy muy orgullosa de tí, Becquerina!

- Ja-Ja-Ja.- La miré seria- Espera que me rio un poco más.

 

-Coñas fuera. - Aunque en realidad no las eliminamos del todo en todo el viaje... - Deberías ser consciente de que esto els lo mejor que me ha pasado nunca.

-Bueno, toda nuestra vida hemos estado esperando...

- El momento para volar :). Sí, pero, hoy, llegado el momento, todo es distinto, ¿no?. Yo soy más feliz de lo que pude imaginar.

Estuviemos hablando horas. Incluso, para mí fueron días, meses, años, años que habíamos soñado con eso. Con ella. Y ahora el mar nos sonreía, y la cursilería del momento era tan enorme que no se puede ni escribir en verso.

Luego apareció la Srt. Lennon por la orilla. Y yo la volví a abrazar. ¿Cómo eran tan preciosos aquellos abrazos? Resultaban imposibles. Imposibles como ella. Imposibles como la felicidad ¿no? Imposibles como las canciones de Paul, las fotos de Elena.. Imposibles pero ciertas. Conclusión: Nada es imposible. Y la prueba son ellas y sus sonrisas.

L.S.D y nosotras dos estuvimos leyendo algo... Los libros de Hernández rompían mi bandolera y era necesario sacarlos.
Siempre he amado a ese muchacho. SIEMPRE. Y con ellas era mucho mejor.

- ¡Eh Eh Eh Eh Eh! - Exclamó Lucy - ¿Y las otras tres? SE van a cabrear como vean que no estamos....

-Vah, venga, están con Elena, no creo que les pase nada, además, las conocemos, habrán montado algo mejor que esto, ¡SEGURO! - Respodí -

Pero seguían duemiendo. Cuando llegamos, Rocío se despetó y continuamos la conversación con ella. Con ella y su guitarra.Cantamos desde "My sweeet lord" hasta "While my guitar", y  yo bailé. Me constaba bailar esos ritmos, yo estaba aconstumbrada a algo más... Pop como Micke, o rock como Chuck.

Yo amaba el baile. Me sentía segura bailando, y lo llevaba haciendo desde los cinco años, desde toda mi vida. Con Grease, Hairspray... Cada paso de cada coreografía de MJ escaba en mi cabeza adolescente.

Yo desperté a Hei Lei y Róo a Stratus, mientras Lara dormitaba en la hierva. Y luego nso tumbamos todas con ella. El cielo azul, los árboles, el mar de fondo...


 La libertad.

sábado, 2 de abril de 2011

Capítulo 12

La moto desprendía calor por todos lados. Había forzado el motor para llegar pronto a aquella playa, nuestros campos de fresas, el lugar donde nada es lo que parece.
Aparqué y bueno... hacía calor, empezaba a anochecer, y allí no había nadie. Llamé a Elena, ojalá me coja -llamando Hei Lei...- parpadeaba la pantalla del móvil y yo, nerviosísima y sin entender por qué. Quizá porque estaba a punto de empezar algo muy muy grande. Porque eso no lo iba a olvidar en la vida... Al fin me llamó la fotógrafa madrileña, estaba escuchando música a todo volumen en su Cadillac, hasta tenía la voz un poco ronca, pero esta chica no cantaba cualquier música, no. Ya sabéis de lo que hablo.
Me tumbé cerca de la playa. Encendí un peta. Olía a mar. Sonaba a mar. No, no sólo sonaba a mar, sonaba el ronroneo de un motor. Un Cadillac se acercaba, en el instante supe quién era.
¡HEI LEI! Con ella empezaba todo. Con una soñadora madrileña que llevaba una cámara al cuello, una artista también y un coche de que no podía apartar los ojos.
Fuimos al encuentro del resto intentando contarnos cosas a voces por entre los rugidos de los motores, su coche y mi moto, que qué tal el viaje, cómo nos iban las cosas... pero se nos notaba en la cara que lo más importante era estar allí. Sonriendo como tontas mientras nos acercábamos a un sueño.
Nos encontramos a Sara la primera, la chica del glam rock, la que se iría a vivir los 60 sin dudarlo. y yo me iría con ella sin dudarlo tampoco.
Llegó Lara, con ese aire tan suyo, bloc y lápiz en mano, tiomando esbozos y escribiendo. Esa chica de los ojos verdes es poeta. En dos líneas puede superar incluso a las letras de Dylan. La alumna superará al maestro, lo presiento.
Rocío ya estaba allí, esa chica me transmite tanta paz, si todos fueran como ella, el mundo cambiaría, ella cumpliría el sueño de George Harrison -"love one another"- y, bueno, sé que si ella tuviera la oportunidad de ver a los Beatles lo apreciaría más que ninguna otra persona, mucho más que yo. Porque lo que siente esta chica está muy dentro y no todo el mundo es capaz de ser así y eso el lo que le hace tener un corazón tan grande.


Hablando de cualquier cosa, incluso comparando acentos, música, planes, paz y revoluciones. ¿No es increíble que personas de sitios y vidas tan distintas compartan tanto?


Sacamos las guitarras, las cámaras, yo les enseñé el caleidoscopio y les presenté a Lucy, mi mejor amiga de seis cuerdas, quería que entendieran la psicodelia, el interior de mi cabeza...  Algo genial.


Pero faltaba alguien, alguien a quien vimos acercarse con mil cachivaches a la espalda y su Gibson. Nos levantamos, fuimos corriendo hacia ella... era Mika, que al principio sólo tenía ojos para Elena y se arrojó a darle un abrazo riéndose a carcajadas, se la veía realmente feliz. Después ya tuvimos tiempo para hablar. De Joaquín, de los Rolling Stones, de nuestras tonterías y tonteos... bueno, de todo.


Estábamos todas, tiradas en una playa perdida, con los ojos brillantes y la sonrisa que no se nos iba de los labios. Hablando y sacando de unas cuerdas canciones de otros tiempos, de aquellos tiempos. Ojalá eso durara siempre. Ojalá todos pudieran sentir aquello, porque la revolución empezaría. Acababa de comenzar en aquella playa, con seis chicas y el mar. Porque ellas eran libres, y el mundo podía explotar, porque teníamos alas. O así me sentía yo.
Eché una ojeada al cuaderno de Lara y leí: libertad.
Y lo grité enseguida. Tan fuerte que durante ese instante no me oí pensar. Se lo grité a un horizonte naranja, mientras desaparecía el útimo rayo de sol. Estaba viva.


L.S.D.
Silvia

martes, 22 de marzo de 2011

Cap. 11

Me bajé del taxi y pagué al conductor con manos temblorosas por la emoción y una sonrisa bobalicona en la cara. Por fin había llegado a mi destino.

Miré a mi alrededor, buscando a alguna de las chicas que compartirían conmigo este verano. No encontré a ninguna. 'Maldita sea', me dije. Me senté a esperar en un banco cercano, y tras abrir mi bandolera de Desayuno con diamantes (uno de los muchos regalos que me dio mi familia por Reyes), saqué mi nuevo disco de David Bowie, Hunky Dory, intacto aún, en su plástico, que me compraron justo antes de irme de viaje y que esperaba estrenar con ellas.

De pronto oí una voz que me llamaba por uno de mis nombres en Tuenti, Stardust Insane. Inmediatamente levanto la cabeza y la veo a ella. Esas Wayfarer, ese pelo rizado... Lara, la chica Dylan, aquella que escribe con el corazón y no con las manos. Con la emoción, los nervios, y la timidez de los primeros momentos, paseamos un poco por la zona buscando a las demás. Nos entró hambre y fuimos a comer a la primera terraza que vimos.

Mientras charlábamos de nuestras cosas y nos reíamos, la vimos pasar al lado de la terraza. Era inconfundible, con su camiseta de Los Beatles y su guitarra. Rocío, la chica Harrison. Lara la llamó y corrió hacia nosotras con una sonrisa. Poco después, su móvil sonó. La melodía de My sweet lord sonó hasta que Ro la cortó para coger la llamada.

- ¿Sí? ¡Elennon!

Según sus indicaciones, estaba en la playa de al lado, benditas casualidades. Apresuradamente fuimos a su encuentro, y ahí estaba Elena, Hei Lei, la fotógrafa, la groupie de los poetas. A su lado estaba Silvia, Lucy, el ácido hecho persona, y sólo con verla ya notaba que estaba en el cielo rodeada de diamantes.

Apenas nos dio tiempo a saludarnos y abrazarnos, dejando que se nos saltaran las lágrimas. Justo entonces oímos una voz que nos llamaba y se acercaba poco a poco, al mirar vimos a una chica cargada de cosas, guitarra incluída, sonriente aunque exhausta por la carrera.

Iria, Mika, la chica Jagger, la romántica. De pronto, estábamos todas ahí, juntas, por fin.
Nos abrazamos y reímos de felicidad, nos quitamos los zapatos y dejamos que la arena nos ensuciara los pies, y que el agua del mar jugueteara con nuestros dedos.

Lo habíamos conseguido, estábamos juntas... Y esto no era más que el principio.


S.P.N.



lunes, 21 de marzo de 2011

Cap. 10.

Una voz en el tren dijo que quedaban 5 minutos para llegar al final del trayecto. Me puse nerviosa, pensaba en qué decirles a aquellas chicas cuando las viera, suponia que eran los típicos besos y saludos. Aparte de que yo era muy tímida ( al principio ) estaba más timida aún. Esos 5 minutos se me hicieron eternos.
El tren paró, cojí mi maleta y mi guitarra y salí fuera. Disfruté del aire puro que habia, ya que habia estado muchas horas metida sola en un tren.
No veia a ninguna de las chicas por allí, lo cual me entristeció un poco. Me senté en un banco a esperar.
Al poco oí una voz. - RÓOO! ven corre, te estamos esperando!- Me encantaba que me llamasen Ro, era uno de mis motes preferidos.
No podía distinguir a aquella chica entre tanta gente, vino corriendo hacia mi. Tal sorpresa fué para mi que era ni más ni menos que Lara Dylan, aquella chica con la que había compartido algunos de mis secretos amorosos. Me cogió del brazo y me llevó corriendo a un Beetle 600, me subí y allí dentro también estaba Sara, una chica enamoradísima de Ringo y de Bowie. Pusimos nuestra música, la que tanto nos gustaba y conducimos rumbo a la playa, donde las demás nos estaban esperando.


Me encantaba admirar el paisaje mientras conducíamos, quedarme con cada momento que vivía, tenerlo para siempre conmigo. El mejor verano de toda mi vida había comenzado.


Llegamos a la playa, aparcamos el coche y salimos del coche.  Vimos a una chica sentada en la arena dibujando nombres en la arena junto al mar. Nos acercamos y sí, era ella, IRIA ( más conocida como Mika McCartney) se levantó corriendo y con lágrimas en los ojos nos abrazó. Un abrazo de los que jamás te quieres soltar de aquella persona a la que quieres. La quería mucho a esa chica, no se, le tomé mucho cariño, es muy buena escritora, además compartíamos los mismos gustos en cuanto a poetas y música. Empezamos a hablar de nuestras cosas, de como había sido el viaje y tal y cual. Mi móvil sonó, por hacer un poco la gracia me puse a bailar y a hacer la locatis al ritmo de mi tono de llamada, My Sweet Lord. - Hare Krishna .... My sweet lord... I really wanna see you ..- 


Contesté a esa llamada, eran Elennon y Silvia, decían que estaban a punto de llegar al punto de encuentro, que no nos preocupásemos que llegarían sanas y salvas y que por supuesto con mucho Rock & Roll. 
Hei Lei y Silvia llegaron inmediatamente, no me lo podía creer, me eché a llorar de la emoción. Quizás yo era la más sentimental del grupo, de ahí mi amor por George. Elennon -que así la bautizé yo (H) -era una chica a la cual admiraba mucho, era preciosa, simpática, con mucho estilo y muy buen gusto musical ( y además hacia teatro ^^ ). Silvia era mi droga ácida lisérgica, no podia estar without her, era divertida, cariñosa, todo lo bueno de este mundo en uno. Le recordé que no se me habia olvidado que teníamos prometido una sesionaca de fotos, y sí, así fué, empezamos a hacernos fotos por la playa, a lo loco, haciendo caras extrañas....etc.


Estaba anocheciendo, las chicas y yo encendimos una hoguera mientras veíamos el anochecer. Era todo perfecto, las chicas perfectas, el sitio perfecto .... Suspiré, no quería que ese dia acabara, pero aún nos quedaban grandes aventuras por hacer. Ese día fué el mejor de toda mi maldita vida. Lara Dylan, Elennon , Iria, Sara y Silvia .... Allá iban El Club de los Corazones Solitarios a comerse el mundo si hacía falta.

Cap. 9

Con una mano al volante y la otra asomando con el cigarrillo, iba mi melena al viento mientras yo cantaba gritaba la música celestial que salía del cassette del Cadillac. Y entre Grease, Beatles, Kula Shaker, Rock and roll y demás tesoros que mi garganta ya casi ronca reproducía, las ruedas enmudecieron al encontrarse con la arena mojada de la playa. Yo ya me conocía esa playa, desconocida, mi rincón secreto de los veranos. 
Cogí mi móvil (el cual creía perdido) y vi 3 llamadas perdidas de L.S.D. La llamé lo más rápido que mi torpeza me permitió, y me dijo que estaba en el paseo marítimo, esperándonos. 
- Voy a buscarte, anda, que encontré la playa utópica que buscábamos :)
Y sin más dilación "ensillé" de nuevo el coche y a recoger a mi burgalesa favorita.
Fue muy cómico ir las dos de vehículo a vehículo hablando a gritos. Finalmente, llegamos por caminos de cabras a la arena, aparqué la joya y ayudé a Silvia con la moto, y qué moto señores.
Extendimos las toallas en la arena y apoyadas en el coche, saqué de mi bolsa el ukelele, la hierba y la Nikon. Lo juntamos todo mientras esperábamos al resto. Y fue magnífico.
Ya se estaba nublando, pero no sabíamos muy bien qué hora era, no queríamos tampoco mirar el reloj, queríamos desesclavizarnos... Llamé a Ro por si acaso llevaban esperándonos desde hace mazo. Vinieron corriendo las tres, las tres joyas que faltaban, bueno, faltaba también la peque. Mientras la esperábamos me entretuve hablando con Sara de cine y de Cary Grant, con Lara de Dylan, de poesía y de Madrid, y con Rocío de George, paz y amor. Era idílico, yo, como siempre con las gafas puestas, el pelo largo, la cámara colgada y el cigarro en la boca. En el momento en que tiraba el piti, dispuesta a apagarlo, "algo" se me tiró encima dándome besos y gritándome al oído. Después del desconcierto inicial, caí en la cuenta: Iria, Mika ¿quién si no? 
Bueno, después de darnos abrazos, besos, tocar alguna cosilla y cotillear nuestras cosas nos tumbamos a la bartola a ver las estrellas... y con suerte veríamos a Lucy in the sky with diamonds. Para armonizar aún más la situación, saqué el sgt. peppers de la guantera, lo puse y ale... A soñar con la dulce melodía. La primera noche del mayor sueño estival del universo. Iba a ser Legen-dario. Qué tiemble el mundo... qué allá vamos.


-E.H.L

Cap. 8

"Cause the times;they're a changing"
Abrí los ojos,el viaje ya iba llegando a su fin,no sé si me despertaba la voz de Dylan tras los cascos,el bravor de las olas o el simple pensar de la revolución que llevaban aquellas chicas encima.
Cogí la acústica,los vinilos,y todo el material que había reunido desde que tengo uso de razón para este verano,había soñado tanto con esto....

¿Dónde habíamos quedado? Ni siquiera lo habíamos hecho.
-"Que cada una lleve ropa que le guste,seguro que nos reconocemos con solo mirarnos"
-"Ya,pero...¿En la estación? ¿En la playa?..."
-"¡Dónde sea!"

Así que me senté,bajé el volumen de los cascos y me dispuse a leer,pero me era imposible,no paraba de mirar para los lados,en busca de una señal.
Una señal,una señal......cazar al cazador.
Y lo cacé.

Desayuno con Diamantes.
La bandolera era de Desayuno con Diamantes,quiero decir,la gente lleva bandoleras de esas por llevarlas...pero había que estar a la defensiva,por si acaso.
Sacó un CD de la bandolera y se puso a ojearlo.
Bowie.
Si de verdad no era,poco le faltaba,pero ¿qué decir? En otros casos no hubiera dicho nada,pero,total,si aquí nadie me conocía.

-Oh! Buenos días,señorita Stardust Insane,¿buen vuelo desde las Islas?-Dije con un tono formal,a lo Alex Delarge llamando a la puerta de aquella mansión.

El resto es muy largo,pero caminamos intentando buscar a las otras.
Comimos en una terraza,y,aunque el cielo empezaba a nublarse,y el sol seguía en lo alto de la bóveda celeste,en mi mente explotaban las estrellas.
Y entonces,como si de la nada levantaran el telón y los actores entran en escena,entró.

La guitarra de madera asomaba por la funda,y,con el bolso de Dark Horse,poco más había que decir.

Rocio era una mezcla entre chica valiente y dulce peluche,hablaba de forma muy rápida y sonreía sin ton ni son,mientras Sara asentía con la cabeza y jugueteaba con la funda de sus gafas.

Y yo estaba allí, ¡en medio de todas esas genias! ¡Lara,quién era yo para tener tan ansiado privilegio!

"Hare Krishna....my sweet lord..." - El móvil de Ro empezó a sonar.

-¡Ay,Elennon! ¿Dónde estáis? -Dijo casi gritando -¿En la playa? ¿En cuál? ¡¿EN ESTA?!

Antes de que la señorita Harrison colgara y nos contara todo,ya corriamos dirección a la arena,por todo el Paseo Marítimo.

"Estos jovenes,ya son mayorcitos para ir corriendo" Debió pensar la gente,pero ¡bah! En mi mente ya no cabían broncas,pena,guerras,desamor,tristeza......."Vive la vida,muere joven y deja un bonito cadáver" Me repetía,mientras un ataque de risa provocado por los nervios me atosigaba.

Y allí estaban,Silvia y Elena,tal y como parecían desde el ordenador.
Corrimos como nunca lo había hecho,sobre el caliente polvo del mar y el sonido de las olas bajo nuestros pies. Había olvidado todo,todo lo que me dijo mi madre de hacer el cabra,no te mojes,cuidado con la guitarra.....la guitarra permanecía abierta en medio de la playa,no la iban a robar,lo sabía,no podrían hacerlo.
Permanecía anclada en mi mente.

Silvia era una chica impresionante,de esas que dan ganas de conocer y que te cuenten todas sus idas y venidas.
-Un amigo me ha prestado la Vespa,ya sabéis,espero no cagarla,me saqué el carnet hace poco...buahh...una Vespa....-Miraba al horizonte y seguía hablando - La he pegado una pegatina de "Mod"...espero que no se enfade.....

Syd Barret,Jim Morrison,si existen todavía Syds y Jims en esta tierra,debían conocer a aquella chavala.

Elena portaba la Réflex y hablaba de sus aventurillas por Madrid y alrededores,de el increible de su padre,se colocaba las gafas de sol aun estando nublado y seguía haciendo fotos al mar mientras decía:
-Pues,tú que hablas de motos,antes se me a calado el Cadillac....como le pase algo,me muero,bueno,y si no me muero,ya está allí para matarme mi padre!!- Y soltaba una gran carcajada mientras enfocaba la Nikon.



Apareció de la nada,gritando desde la otra punta,con la Gibson,toda llena de pañuelos,las gafas de sol,vinilos,libros de poesía y cosas varias.
Decía cosas inaudibles desde nuestra parte de la playa,pero sabíamos quien era.
Si la intuición no me engañaba,era la más joven de nosotras,no por eso peor,es más,me atrevería a decir que en ganas de vivir y hacer nos superaba a todas.
Tras (casi) matarme a besos,me dió un papel y me dijo:

-Señorita Dylan,escribe lo que veas,por favor,haber que sale,luego ya hablaremos tú y yo....

Me dió un papel...¿qué escribir? Yo no sabía escribir.....

Y repito que estaba ahí en medio de todas aquellas genias,que reían,y cantaban,y jo,eran impresionantes.
Y yo una vulgar mortal,que suerte tenía,de verdad,que suerte.
La suerte de permanecer sentada allí,muda,callada,mirando al horizonte y oyéndolas hablar.
Sin darme cuenta,y cuando miré al papel,había escrito con el bolígrafo sin querer.
La nota,corta,tonta,pero no equivocada,rezaba:

"Libertad,libertad,libertad,libertad,libertad......."


L.D.M

☮

When the power of love overcomes the love of power, the world will know PEACE