sábado, 1 de octubre de 2011

Cap. 22

Las chicas y yo queriamos salir en busca de nuevas aventuras, nos gustaba la playa y su ambiente tan tranquilo al anochecer, pero se nos empezaba a hacer todo aquello aburrido.
Un poco de nocturnidad no viene mal a veces, creo. Así que Elena abrió su cadillac, y nos subimos en él. Lara, Sara y Silvia fuimos todo el camino cantando y riéndonos, como si nos conociésemos desde toda la vida, la confianza reinaba entre nosotras. Al fin estabamos juntas.
Al final encontramos un garito decente para nosotras, desde fuera se oia muy buena música y además tenia una espirar psicodélica en la puerta. De repente me vino a la mente la melodía de Won't Get Fooled Again, de los maravillosos Who. Aquel lugar desprendía buenas vibraciones, al menos a mi. 
Elena, tan agradable como siempre, nos invitó a una ronda de cervezas sin importarle el dinero que tuviera encima en esos mismos momentos, lo cual le agradecí con un simple guiño.
Al fondo de aquel lugar, había una especie de escenario, donde habían dos preciosas Fender's. Elena y Mika se veían obligadas a tocarse algo con ellas, un rock & roll a lo Buddy Holly hasta que aquellos dos tipos que habían a la entrada se las quitaron de las manos para empezar su "concierto".
Estuvieron tocando un buen rato, canciones de Hendrix, Jefferson Airplane o los mismisimos Doors... Impresionante, verdad? Pues yo estaba allí, con ellas, con la mejor música del mundo disfrutando del momento. Salimos de aquel local, canturreando algo de los Doors, alocadamente. 
Silvia y yo nos quedamos un rato charlando sobre nuestras cosas, yo le mostré todos mis sentimientos hacia ellas, era un momento muy emocionante para mi, y alguna que otra lagrimilla derramé. Las demás se dieron cuenta pero aparté mi mirada enseguida. Lara empezó gritar, LA NOCHE ES NUESTRA SEÑORITAS DEL ROCK&ROLL.- 
Sara, la más tranquila y callada de todas, sugirió coger el coche e ir hacia cualquier parte, estaba segura de que el destino nos tenia alguna que otra sorpresa preparada, a lo que Mika aceptó inmediatamente. Como es de esperar, todas aceptamos al final. Nos volvimos a subir al super cadillac de Elena, rumbo a ninguna parte. 
Cual sería nuestra próxima aventura? El destino lo decidirá, quizás....


R. Harrison ( Miss Wilbury )

martes, 23 de agosto de 2011

Cap. 21

¡Primera fiesta del club de la Libertad!
Exacto. A todas nos encantaba aquello, la playa, la tranquilidad, la libertad, el aire fresco... Pero algo se nos estaba mueriendo adentro... queríamos salir por ahí, a oír rock and roll de verdad, en un escenario, con cervezas... Asi que me puse en marcha para convencerlas.
LSD me secundó en seguida, dadas nuestras noches de fiesta en Burgos, y Mika también. Luego las demás también se unieron:
- Bueno, un poco de nocturnidad no hace mal a nadie- Dijo Rocío, tan dulce como siempre. 
A Laura, recién llegada, le pareció genial la idea, y así todas, nos fuimos por al noche a buscar un poco de rock and roll por el pueblo.
- Chicas... por aquí no creo que haya ningún sitio "decente"- Dijo Lara, iluminándonos el camino hacía coger mi cadillac y buscar aventura por al carretera. Eso hicimos, busqué las llaves en mi bolsa y nos subimos las 7 al coche de mala manera. 
Rocío, Lara, Silvia y Sara atrás, y alante Mika y yo, las 7 borrachas de felicidad. Atrás canturreaban canciones y Mika y yo filosofeábamos mientras yo me fumaba varios cigarros que se consumía el viento, dada la velocidad a la que íbamos.
Al fin llegamos a la ciudad, callejeamos un poco y vimos un garito de mala muerte, con un cazasueños en la puerta y una espiral psicodélica en el escaparate. Lo vimos claro: ese era el punto inicial de la noche.
En la entrada había un par de tíos de unos 30 o 40 años, con el pelo largo, uno con una camisa blanca y el otro con una camiseta decolorada... Estábamos escogiendo el sitio adecuado.
Entramos dentro, un aura de felicidad, buena música y paz se respiraba dentro. Había un "escenario" al final del local con un par de guitarras y una batería con su baterista sentado detrás, y en la barra, una chica con rastas nos atendió felizmente. Me acerqué y la dije:
- ¡Hey! ponme 7 cervazas grandes, porque, ¿sabes? Estas 6 chicas de detrás mío son las mejores del mundo y yo invito. - La camarera se rió.
- ¡No! Hei Lei, no invites tu tía, te vas a gastar el dinero... - Intentó impedirme Sara.
- Ya me invitaréis vosotras en otra ronda.... la noche es larga, girls.
Entraron los dos hombres de fuera mientras nosotras nos acomodábamos en una de las mesas y poníamos las jarras en una mesita. Al parecer ellos eran los dueños de las dos guitarras del escenario. Miré a Mika, y ambas tuvimos la necesidad de preguntarles si nos dejarían su juguetito (la guitarra, claro está) un rato. Encantados, nos acercaron las fender's del soporte y nos improvisamos un rock and roll al más puro estilo Buddy Holly. Las de abajo nos miraban radiantes, y los dos guitarristas también lo hacía con cara de "APPROVES". Nos bajamos de nuevo y les devolvimos sus joyas de 6 cuerdas. Les estuvimos escuchando una media hora cantar y tocar canciones de Hendrixx, Jefferson Airplane o los Doors... Orgásmico. Esto estaba empezando muy, pero que muy bien. Después de una hora allí dentro y con dos pares de cervezas encima, decidimos ir a buscar otro lugar para continuar con aquella velada tan... perfecta.

- E.H.L

viernes, 15 de julio de 2011

Cap. 20

Hundí los pies en la arena de la playa y me quedé allí mirando cómo el Sol hacía su recorrido monótomo sobre la bóveda celeste.

No me lo podía creer...llevábamos solo un par de días juntas y las conocía como si llevara lustros.
Eran ellas....no eran alguien más,no eran un grupillo de chicas cualquiera.
Eran ELLAS,diferentes,preciosas. Perfectas.

Era un día tranquilo,medio nublado,aunque ahora mismo el Lorenzo asomaba entres las nubes y se iba abriendo a través del cielo.
Across the Universe.

Elena quería un helado.

-"Que me muero aquí mismo,people,necesito algo frío."

Y saboreaba el Magnum de chocolate como si le fuera la vida en ello,mientras borraba algunas fotos "chorras" de la noche anterior y cambiaba la batería a la Réflex,a la vez que escuchaba a Pereza y cantaba sus canciones.

Sara escribía cosas en la arena; desde letras de canciones,citas de divas de tiempos pasados,hasta nuestros nombres. Disfrutaba viendo como las palabras se las llevaban las olas hasta el fondo del mar y dejaban la orilla impoluta. Entonces,volvía a escribir algo y esperaba a que se repitiera el milagro,con la sonrisa en la cara.

Rocío estaba sentada sobre una toalla,mirando al mar, "Poniendo en común el alma y la mente" (Palabras textuales) mientras sonaban algunas canciones de George,desde Let It Roll,hasta Marwa Blues.


Silvia y Mika estaban alejadas,leían alguna novela y sonaban los Rolling a todo volumen (Tanto que se oía desde aquí). Pude ver a la mayor de las dos bailando y hablando con un transeunte perdido.
"Soy un orgullo de Boy Scout" Me gritó desde allí,mientras la pequeña Mika se atragantaba de la risa.
De repente,se levantaron,y vinieron corriendo.
L.S.D. fue la primera en hablar,antes de tirarse en la arena:

-Eh,¿Pensáis quedaros aquí?. Yo necesito desayunar. -Dijo a voces.
-Podríamos subir al pueblo,está aquí al ladito...¡Quiero oír la música de los pájaros! Aquí solo hay agua...- Dijo Mika mientras sonreía y se acurrucaba en un rinconcito,entre las rocas.
-El Cadillac no tiene casi gasolina,así que podríamos ir a repostar y ya de paso....¡zammmpar! -Dijo Elena,levantándose y poniéndose las gafas de aviador.

Antes de que terminaran de hablar,Sara ya había recogido todo y se había subido a uno de los coches.

-¡Eh! ¡Eh! Aquí había gente INTENTANDO meditar- Gritó riendo Rocio,mientras guardaba la manta y el incienso.

[...]

Fue una larga hora de viaje por lugares poco transitados,mientras Mika y yo hablamos sobre nuestra teoría (Pensada por ella,claro está) de que cualquier chica podría perder la virginidad si le miraba más de 10 segundos a Ariel Rot a los ojos.
Escribió algo en su cuaderno,mientras que la sonrisa no se le iba de la cara. Habló sobre la posibilidad de viajar en el tiempo,y casarnos con Bécquer,y que "Stivi" Tyler era un hombretón.
Era perfecta.
Bueno,todas lo eran,repito.

Llegamos a un pequeño pueblo de la sierra Asturiana donde corría la brisa.
Nos dividimos en dos; Mika,Elena,Silvia y Rocio por un lado.
Sara y yo por otro.
¡El pueblo estaba en fiestas! Era precioso,fuimos a ver el cartel,pero no había nada que nos llamase suficiente la atención,así que decidimos dar una vuelta,desayunar,hacer un par de fotos,ver las tiendas y volver a la plaza.

Cuando llegamos,me encontré a Mika saltando de un lado a otro de la plaza,mientras una chica con unos preciosos ojos azules. Se llamaba Laura,y llevaba una preciosa camisa de McCartney.

-Espero no molestar....

Antes de que terminara la frase,Rocio dijo con su fiel desparpajo:

-¡Para nada! ¡Para nada! Eres bienvenida en el club de.......

Miramos al cielo...."El club de...."

-De la libertad,de la libertad....El Club de la Libertad -Dije,sin pensármelo.

Sonrió y tras un "gracias" nos volvimos a meter al coche.
Esta vez me dormí,así que el camino fue corto,y llegamos de nuevo a "nuestra comuna".

Cogí la armónica,y empecé a improvisar.
Hundí de nuevo los pies en la arena,ahora éramos 7.

Me da igual hundirlos de nuevo,con ellas,lo haría cada día sin pensármelo.
Era todo tan simple.
Tan real.


Hasta los confines del mundo.
 "Rockin' All Over The World!!"


L.D.M.

sábado, 28 de mayo de 2011

Cap. 19



 -¡LAURA! ¡LAURA!

 - ¿McCartney? - Sonrió Hei Lei con helado entre las manos, peleándose con Róo.

 - ¡SI, SI! - grité - ¡¡ES ELLA!!.

 -Respiiira, respiiira Iria, sólo soy... yo :)

-Pe..pe...¿¡pero estás aquí!?

-Bueno, se supone que era una sorpresa, pero por lo visto ya lo has descubierto...

- ¿CÓMO?¿DÓNDE?¿CUÁNDO?¿POR QUÉ?

- Veamos... ¿que tal si te das la vuelta y hablamos?

En ese instante se me sale el corazón y me giro.

Era ella.

Estaba allí, tan campante, como si nada hubiese pasado, como si hubiese estado allí toda la vida.
Porque en realidad, lo siempre lo estuvo.

No fue nada más de allí, yo me quedé sin voz, a Elena se le cayó el helado encima del pelo de Róo, y Lara se ofreció a lamer, pero nos tiramos de cabeza al mar antes de que nadie se pusiese las botas con la cabeza de nadie :)

El pueblecito, era pequeño, y el Cadillac reflejaba el Sol con el que soñábamos día si, día también.

Eso que sonaba... era una guitarra desafinada.

"Bonita de cara, boquita pintada"

Los perezosos de Elena.
La luz del Sol...
Y sin "tener que volver a casa a las ocho"


Ya no eramos seis, ahora eramos 7.
Mi número de la suerte :)


ERa un pueblo marinero, Asturiano como taaantos otros, pero era diferente, era el nuestro.

Había calles milimétricas, y vestidos que no queríamos manchar de felicidad metida en botellas de cerveza, y una canción de Róo que hablaba de Lara, y un beso en la mejilla que le planté a Elena mientras conducía, con el que sonrió, y ya fue suficiente.

Laura no se quedaba atrás.
Sus ojos azules, la McCartney, gritaba canciones que no conocía, pero las mejoraba :)

"Hace calor.... Hace calor...."

- YO ESTABA ESPERANDO QUE CANTES MI CANCIÓN!

Grité, al cielo azul, y alguien sonrió, L.S.D reía con Sara atrás, y no sabíamos lo que decíamos pero decíamos la verdad.

Libertad, libertad....

Incluso algo más.

Universitarias que se daban cuenta de lo maravillosa que puede llegar a ser la vida.

sábado, 14 de mayo de 2011

Capítulo 18

Quién me iba a decir que estaría viendo amanecer mientras masticaba unas patatas fritas. En la playa. Here comes the Sun sonando. Riéndome con aquellas chicas. Todavía me parecía un sueño, seguro que abría los ojos en seguida en mi habitación y todo desaparecía, y tendría que levantarme con resaca a vivir mi vida normal.
Pero no me desperté. El día seguía avanzando y nosotras con nuestras locuras y bromas. Mika y Elena hablaban y hacían fotos. Rocío me enseñaba canciones con la guitarra. Lara estaba tocando alguna de Bob Dylan en la armónica. Sara aún estaba dormida, pero no creo que tardara en levantarse con la que estábamos armando.


Pasó la mañana, empezaba a hacer mucho calor. Mika, toda una aventurera propuso ir a conocer el pueblo. Así que nos pusimos en marcha todas, era un pueblo costero, no demasiado grande pero muy bonito.
-¡Vamos a buscar algo de desayunar!- Sara, al no madrugar no había comido casi patatas.
-¡Yo quiero ver las tiendas y el pueblo!- propuso Elena.
Nos separtamos en dos grupos, decidimos quedar en la plaza más tarde, antes de comer.
Yo iba con Mika, Elena y Rocío, hablando de lo maravillosos que era esto, de si sería posible un Revolustock real... Hasta que empezó a sonar una melodía en el móvil... era el de Mika.
-¡Un momento, que me llaman! ¡¡PERO SI ES LAURA!!- Y una gran sonrisa apareció en su cara.


L.S.D.
Silvia

viernes, 6 de mayo de 2011

Cap. 17

¡Vaya grupo formábamos las seis! Rocío cantaba My Sweet Lord dulcemente, y Elena la seguía bailando. Mika se alejaba paseando, sumida en sus pensamientos. Silvia... ¡Qué concentrada parecía mientras miraba al mar y fumaba! Lara también miraba al mar, y es que el mar representaba nuestra meta conseguida, nuestro sueño cumplido, infunde esa tranquilidad que se siente al lograr un objetivo, esa paz. Por eso ejercía esa atracción hacia nosotras.

Quizás por eso habíamos llegado a una playa.

Yo estaba en una tienda, mirando el lugar donde dormiría esa noche, y escuchando Space Oddity. Entonces se me ocurrió que debía llamar a mi madre para decirle que estaba bien. Marqué su número y esperé.

Un tono. Dos tonos. Saltó el yavoy. A ver cuándo cambiaba esa horrible canción de Rihanna.
Me paré a pensar mientras aquello sonaba... Era el momento de despreocuparse, ya llamaría ella si quería. Tenía que empezar a vivir la libertad. Colgué rápido y guardé el móvil.

Salí fuera. Elena, Rocío y Silvia empezaron a tocar y yo a seguirlas cantando entre risas, mientras Lara hacía de público y se partía con nosotras. Mika volvió justo entonces de su paseo.

El sueño llamó a nuestra puerta tras uno de los mejores días de nuestra vida, así que nos fuimos a las tiendas para dormir. Estaba rendida, ¡disfrutar de la vida cansa! Me dormí enseguida con una sonrisa en la cara.

~

Abrí los ojos lentamente. Oí las voces de las chicas y lo recordé todo de golpe. Sonreí. Vaya dormilona estoy hecha, pensé, pues todas estaban ya despiertas. Me levanté y salí afuera. Estaba amaneciendo, y el mar reflejaba la infinidad de colores que el cielo mostraba sólo a los madrugadores.

Sólo alejé la vista del sol y el mar cuando las chicas se percataron de mi presencia y me saludaron entre sonrisas. Mika bailaba feliz al ritmo de la guitarra de Rocío. Se las veía muy animadas y despiertas, seguro que este día iba a ser genial. Justo entonces llegaron Elena y Silvia con el desayuno: una bolsa de papas fritas.

- ¡Papas fritas para desayunar! - exclamé, con ganas de probarlas.

Todas rieron ante mi grito, pero aunque nos hizo algo de gracia comer eso a esas horas de la mañana, fue delicioso.

Allí estábamos, libres como pájaros, riendo con la única compañía del mar y el amanecer. Por una vez en mi vida la que vivía era yo, la libre, la despreocupada. Lejos de nuestros problemas, de la televisión, de Internet, sólo nosotras, la música y la naturaleza.

¿Qué más se podía pedir?


- S.P.N.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cap. 15

Las chicas estaban durmiendo, no queria despertarlas. Yo no había dormido en toda la noche, y más haría por aquellas chicas soñadoras. Los primeros rayos de sol empezaban a salir. Cogí mi guitarra y empezé a tocar los primeros acordes de Here Comes The Sun : " Here comes the sun dudududu here comes the sun and I say it's alright ...! " 


Lara, Mi Srta Dylan, se levantó con un ligero bostezo, nos miramos y me sonrió. Al poco tiempo las demás se fueron despertando, mientras, yo les seguía tocando aquella magnifica canción tan perfecta para aquella situación.

Elena y Silvia se despertaron y se fueron juntas a buscar un poco de comida para nuestro desayuno. Lara, Mika, Sara y yo nos quedamos allí.

Sara era la única que se estaba dormida todavía, como no quería despertarla, toqué más flojito.

Mika y Lara se fueron a estirar un poco las piernas por la orilla de la playa y de paso hablar de sus cosas, prometieron volver a la hora del desayuno.

El sol cada vez era más grandioso, era impresionante como se veía desde ese lugar. Me encantan las puestas de sol y los atardeceres... ME APASIONAN!
Enseguida llegaron Hei Lei y Silvia con nuestro desayuno, guardé mi guitarra en su funda, y me puse en el corro con todas. Estábamos hambrientas, y estábamos escasas de dinero. Pronto, alguien sugirió lo que podriamos hacer en ese dia, todas teníamos un sueño, un lugar donde ir, donde estar, aquí y ahora, daba igual donde y cómo estuvieramos, lo importante es que estabamos juntas, mis soñadoras, con las que había esperado un milenio en estar con ellas.
Cada una de nosotras era un mundo, una historia jamás contada, nuestro GRAN sueño, era solo NUESTRO. Nadie nos podría quitar esos momentos, esas risas, alguna que otra lagrimilla ... TODO era perfecto, y no lo cambiaría por nada del mundo.

R.Harrison

☮

When the power of love overcomes the love of power, the world will know PEACE